Nuestro grupo estaba compuesto por seis integrantes, al comienzo de la carrera nos llamábamos Fe y esperanza, pero al transcurrir el tiempo fuimos encontrándonos con esos nuevos horizontes , que se nos ampliaron en cada semestre, nuevos horizontes de oportunidades laborales, nuevos horizontes con nuestras familias, y en general con cada una de nuestras áreas.
Así como el conocimiento no es estático , los procesos en la vida diaria tampoco lo son , cada una a tenido que ver en el medio que lo rodea los cambios que se presentan, como: la ida de varios compañeros que son un pedazo de vida que están aun con nosotros, el cambio de profesores que han dejado a la vez huella de un conocimiento ,y nos han mostrado otra manera de impartir la practica pedagógica. Y en general procesos a veces difíciles y a veces fáciles, pero lo realmente importante es que no solo en nuestro grupo nos importa las reuniones para hacer las actividades académicas, sino que también se sacan espacios de interacción para enviarnos mensajes de aliento, para conocernos o preguntar acerca de la cotidianidad.
Un ser importante que es el centro y el fundamento de nuestras vidas es Dios, padre, hijo y Espíritu Santo y consideramos que si no fuera por el sería muy difícil el continuar capacitándonos.
Creemos que así nos graduemos y salgamos de la universidad y tengamos por diversas razones que distanciarnos, seguiremos experimentando esos nuevos horizontes, ya que nuestra meta es aprender tanto de un conocimiento ya establecido como de nuestros propios procesos no solo como docentes, sino como mujeres, madres, esposas, y a la vez continuar nuestros sueños y propósitos. Es por eso del por que de nuestro nombre.
Integrantes: Aurora Ramírez, Claudia Gaitan, Marisol Rodríguez, Paola Canaval, Claudia Contreras y Lesly Medina.
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